domingo, 28 de junio de 2026

La carta de @alf_herrero a Málaga

Alfonso Herrero publicó esta carta en su instagram antes de la celebración del ascenso por las calles de Málaga. Gracias a que fue publicada íntegramente por La Opinión de Málaga la he podido leer y luego copiar y pegar. No quiero que se me pierda.

Además de sus cualidades deportivas y humanas, sobradamente demostradas, Alfonso cuenta con una formación de primer nivel en finanzas y gestión deportivas y además la pone en práctica participando en algunos proyectos muy interesantes. ¡Yo quiero a Alfonso Herrero como ejecutivo del Málaga en los despachos cuando se retire! 

 

Carta de Alfonso Herrero a Málaga

22-junio-2026

Querida Málaga, querida familia malaguista:

No tengo palabras para expresar todo lo que siento.

A veces, en el fútbol, uno vive momentos tan grandes que cuesta ordenarlos. Cuesta entenderlos mientras están pasando. Y quizá por eso hoy, antes de salir con el autobús por Málaga y compartir este día con nuestra gente, necesitaba parar un segundo y dar las GRACIAS.

Porque lo que estamos viviendo no es solo un ascenso.

Es una historia muy bonita que hemos ido construyendo JUNTOS.

Durante un tiempo sentí que el fútbol había dejado de sonreírme. Me llevó a muchas ciudades, a muchos vestuarios, a muchos momentos distintos. Disfruté cada etapa, aprendí de cada una, pero nunca estaba cerca de vivir algo así. Nunca estaba tan cerca de sentir esta pertenencia, esta conexión, esta forma de entender un club y una ciudad.

Y entonces, apareció MÁLAGA.

Málaga lo cambió TODO.

Aquí encontré mi sitio. Aquí nació mi hija. Aquí va a nacer mi segundo hijo. Aquí mi familia ha construido una parte muy importante de su vida. Y eso, para mí, hace que todo lo que estamos viviendo tenga un significado todavía más especial.

Porque Málaga ya no es solo el lugar donde juega el fútbol.

MÁLAGA ES CASA.

Y quizá por eso esta afición se emociona tanto. Porque no llega de la nada. Esto lleva años fraguándose. Viene de momentos buenos, de momentos muy duros, de dudas, de golpes, de días donde tocaba levantarse sin hacer demasiado ruido y seguir trabajando.

Me acuerdo de cómo estábamos en noviembre. De la brecha de principio de temporada. De los partidos jugando mal, estando lesionado, con frío, con cansancio o con la cabeza llena de cosas, pero intentando siempre sacar lo mejor de mí.

Y también me acuerdo de muchos momentos que ya forman parte de nuestra historia.

La primera victoria con aquel gol de Einar en el 94, contra el Atleti B. El desplazamiento a Linares. El partido de Granada en Primera RFEF .El gol en San Fernando que nos metió en el playoff de ascenso a Segunda. La parada contra el Córdoba antes del gol de Haitam. El minuto 122. Las calles llenas de gente después de aquel ascenso. El cumpleaños feliz a mi hija en La Rosaleda. El Tracamatraca. La camiseta rosa con la que jugué aquel año. Los memes de la afición colgados en nuestras taquillas. La camiseta retro de Tivoli. El récord de imbatibilidad. La renovación. El "Jugador del mes" de noviembre. Los entrenamientos a puerta abierta llenos de niños e ilusión. La visita a la planta de oncología del Materno. Cada recibimiento. Cada casa rural con los compañeros. Cada momento donde nos mirábamos y sabíamos que había algo grande entre manos.

Y me acuerdo, sobre todo, de la gente.

De los que jugaron mucho. De los que jugaron poco. De los que estuvieron lesionados. De los que sufrieron en silencio. De los que tuvieron que alegrarse por un compañero cuando por dentro estaban pasando un momento difícil.

Porque eso también es un equipo.

A veces se habla mucho de los once que salen al campo, pero detrás de cada buen jugador hay un buen compañero sosteniendo, empujando, siendo honesto, entrenando fuerte y ayudando al grupo aunque no le toque ser protagonista.

Y este ascenso también es suyo.

Este vestuario ha tenido algo muy especial: SENTIMIENTO DE PERTENENCIA.

Gente que entendió dónde estaba. Gente que se hizo cargo de lo que significa defender este escudo. Gente que supo sufrir, competir y levantarse.

Como capitán, mi trabajo este año ha ido mucho más allá del verde. Han sido muchas reuniones, muchas conversaciones, muchas horas fuera del campo intentando aportar estabilidad, ayudar, escuchar y empujar para que todo esto saliera adelante. Y lo digo con orgullo: HA MERECIDO LA PENA CADA MINUTO.

También quiero acordarme de los que estuvieron antes. De Nelson, Manu, Kevin, Luca, Bilal, Dioni, Genaro, Roberto... compañeros que vivieron el ascenso anterior y que han seguido apoyando desde cerca. Porque las historias bonitas de los clubes también se construyen con los que estuvieron, con los que están y con los que vendrán.

Me acuerdo del homenaje a José Antonio Gallardo. De cada Brazalete representando un pueblo o un barrio de Málaga. De esa sensación de que este club no pertenece solo a quienes lo defendemos en el campo, sino a una provincia entera.

Y qué decir de vosotros, LA AFICIÓN.

Lo de La Rosaleda ha sido increíble.

Ver la grada llena de niños. ver bufandas con mi nombre por todas partes. Ver cómo empujabais cuando las cosas no salían. Sentir que estabais identificados con el equipo. Que nos reconocíais el esfuerzo incluso en los días complicados. Eso no se olvida.

Una vez dije que el fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes. Y cada día lo siento más así. Porque por encima del fútbol están la salud, la familia, la vida. Pero cuando el fútbol se vive como se vive aquí, también se convierte en una parte muy bonita de todo eso.

Mi hija ha aprendido a vivir este club desde muy pequeña. Después de cada partido, se gane o se pierda, ella me ha ayudado a disfrutar en la victoria y a salir a flote en la derrota, Es una malagueña y una malaguista más. Vive la Feria vestida, vive la Semana Santa, vive La Rosaleda y vive este club a mi lado con una naturalidad que me emociona.

Y mi mujer... qué puedo decir. Ella me acompaña en cada destino, en cada cambio, en cada momento. Me sostiene en los días buenos y en los difíciles. Y ahora, además, me va a regalar otro hijo en esta ciudad que tanto nos ha dado. Este ascenso llega justo en nuestro primer aniversario de boda, un 20 de junio. No se puede escribir mejor. Las cosas del destino...

Hoy me siento un privilegiado. Privilegiado por vivir esto. Por defender este escudo. Por ser capitán de este equipo. Por compartir vestuario con este grupo. Por ver a mi familia feliz aquí. Por sentir el cariño de una afición que nos ha llevado en volandas.

He aprendido a disfrutar los buenos momentos mientras están pasando. Porque el fútbol camina muy rápido. Porque una semana todo parece perfecto y a la siguiente toa volver a empezar. Pero hoy toca mirar alrededor, respirar y entender que esto que estamos viviendo es muy grande.

Antes del partido ya habíamos ganado. Porque pasase lo que pasase, nuestra gente iba a estar orgullosa de nosotros. Porque este equipo consiguió algo muy difícil: que la afición se sintiera representada, Y eso, para mí, vale muchísimo. Hoy saldremos con el autobús por Málaga. Veremos calles llenas, niños, familias, camisetas, banderas, lágrimas, sonrisas. Y sé que será uno de esos días que uno guarda para siempre. Pero también siento que esto no termina aquí. Esto solo acaba de empezar. El camino que viene será todavía más bonito, más exigente y más ilusionante. Y si algo hemos demostrado es que cuando equipo, club y afición caminan en la misma dirección, Málaga es capaz de levantarse de cualquier golpe.

Gracias por creer. por empujar. por acompañarnos. por hacernos sentir parte de algo tan grande.

 

sábado, 27 de junio de 2026

De padres a hijos. La historia de @danibarranquero con su padre

Con permiso de su autor, dejo aquí como un texto el hilo que publicó Daniel Barranquero @danibarranquero dedicado a su padre. Es muy bonito y creo que merece la pena que no se pierda en twitter.

https://x.com/danibarranquero/status/2067980567820259793?s=20

Estamos en el viernes 19 de junio de 2026, víspera del ascenso a Primera División. El hilo contiene fotos y videos pero solo dejo el texto. Copio y pego.


Sueño gritar el ascenso con mi padre, celebrar abrazado a él, llegar a 1ª de su mano.

Como cualquier malagueño o almeriense, claro.

Quizá la suya no sea una historia más especial que las otras, pero a mí me gustaría contaros por qué significaría tanto para nosotros...

Mi primer recuerdo con él es el penalti de Jaro, en aquella promoción perdida ante el Espanyol.

Entonces no entendía por qué estaba tan triste.

Al año siguiente, tras otra maldita tanda de penaltis ante el Cádiz, él era el que me tenía que consolar.

Tanto lloré que ese fue el primer día en el que me habló de Viberti, como si fuera un súper héroe de otros tiempos menos duros.

Sin saberlo, había marcado mi pasión por las historias y hasta mi futuro profesional. El proyecto de mi vida, en forma de libro, nació justo ahí.

Hemos vivido de todo en La Rosaleda... y lejos de ella. De la desaparición al resurgir de las cenizas, pasando por San Pedro, Beasaín, Barcelona, Sevilla, Madrid, Granada o Soria.

Iniciamos el sueño de la Champions en Milán, donde dormimos al raso esperando el bus de vuelta. El trayecto en coche a Oporto, menos duro que las escalas de la vuelta de Dortmund, tras acariciar las semis.

Aquel día temí que le diese un infarto tras el 2-2, repitiéndole que esto solo era un deporte.

Cuando el Borussia marcó el 3º, era a mí al que se le había olvidado.

Volvieron las vacas flacas, pero nunca dudó si renovar su abono, aunque su salud iba sacando la bandera blanca.

Hace tres años, durante la mítica Copa ACB de Badalona (donde yo fui a trabajar y él a animar a su Unicaja), la noche justo antes de la final todo cambió...

Fue la 1ª vez que salvó la vida. La 2ª, en las Navidades de 2024, resultó aún más grave: el médico nos llegó a decir que fuésemos haciéndonos idea de lo peor.

Pero él es fuerte y cabezón. Un toro. 6 meses después, bailaba sobre un bastón tras el histórico final en Tarragona.

A veces, cuando digo que 22 de junio fue uno de los días más felices de mi vida me suena raro, como si fuera superficial colocar al deporte en un lugar tan elevado en esa escala.

Pero, para mí, el partido de Tarragona fue mucho más allá del fútbol. Algo similar siento ahora.

Mucho ha llovido desde aquello. Ya no está mi madre, la que se vio en casa aquel partido ante el Nàstic con tal de comentarla con nosotros.

Y hubo sustos, demasiados. Desde diciembre, han sido 12 sus ingresos en Carlos Haya, algo que cambió inevitablemente su vida y la mía.

La de veces que tuve que llevarle la tablet para que viese desde el hospital a su Málaga o su Unicaja.

Hasta le engañé algún día a lo 'Good Bye, Lenin', cuando quedó dormido en la visita del Zaragoza y no vio su gol en el descuento. Se tiró días pensando que habíamos ganado.

En cada ingreso, especialmente en los últimos, le pedía mejorarse, pues venía el momento clave del curso.

¡Cuánto visualizaba un partido como el de mañana a su lado y lejos, muy lejos, de Carlos Haya!

Rambo (XII) ha cumplido su parte, recuperándose a tiempo para el Playoff.

Toda mi vida recordaré el aplauso que le brindó la grada, al verle subir con tantas dificultades, tan agónico, con tal de ver a su Málaga.

Nunca podré agradecer lo suficiente el cariño que recibe y la ayuda que nos prestan los malaguistas para subir o bajar a su asiento.

Haré bien el Málaga jugando con su nombre en la camiseta (con otros 26499), pues él no fallará.

De Viberti a Larrubia, a pie o en silla de ruedas, esto va por mi padre, tu madre o por los abuelos que dejaron legado en forma de sentimiento.

¡Un gol más que ellos, solo uno más! 

 

 Daniel es autor del libro biografía de Viberti.

 


lunes, 8 de junio de 2026

¿Cómo juega el Málaga? Nos lo explica Juan Díaz Palomo

 Hoy ha publicado Juan Díaz Palomo @Juandiazpalomo este tuit:

El 27 de enero dije esto. Casi 6 meses después me reafirmo en todo.

  • Quiero ver al equipo 3 partidos más.
  • Si subimos mejor.
  • Pero quiero ver 3 partidos para seguir disfrutando.
  • El éxito ya lo hemos conseguido.
  • ¿cuántos nuevos malaguistas ha generado este equipo?

  

Hilo de 27-enero-26: 

¿En qué ha cambiado el Málaga con Funes?

Lo siento, lo que viene ahora no es hilo, es chapa.

1. Dije que prefería al entrenador de nuestro filial (siempre defiendo a la cantera) que probar suerte fuera. Yo, como TODOS, era muy escéptico con el cambio. Quitas a Pellicer y metes al entrenador que tiene colista al filial. Ninguno lo vimos.

2. Bienaventurados los que están en el fondo del pozo porque desde ahí solo pueden ir mejorando. Lo aplico a la situación que teníamos en ese momento de cambio de entrenador.

3. Creo en las dinámicas. Con Sergio era negativa. Se perdían puntos al final de los partidos, el equipo sin fluidez, las previas de los partidos con mucho nerviosismo (incluida afición) y las ruedas de prensa tras los partidos eran funerales y excusas.

4. Vamos al lío. ¿Qué cambios hizo Funes a su llegada? Recordad: el único que hizo voluntario fue Rafita que lo bajó al filial (recibió críticas por todos lados). Las alineaciones eran las mismas de Pellicer.

5. Cambio de entrenador, cambio de chip para el jugador. Los que no jugaban “muerden” en los entrenos para agradar al nuevo míster y los que jugaban tenían que “morder” a los que querían entrar. Contador a cero.

6. Los aficionados somos capaces de reconocer una alineación debido a la continuidad que le está dando Funes al 11. Esto solo ocurría en los años 80, capaces de recitar un 11 de cada equipo. Si hay continuidad es que estamos bien. A la vista está.

7. Vamos a desgranar al equipo. Muchísimos puntos conseguidos por el Málaga en las últimas temporadas (incluida ésta) es por el mejor portero de la categoría: D. Alfonso Herrero. Además se ve un tipo noble. De los que gusta tener en cualquier equipo.

8. La línea de 4 defensiva, pese a la “cojera” en el LI, está mejor y menos expuesta. ¿Por qué? Sufre menos si el equipo presiona en bloque alto. Ayudan: Izan en el pivote, con Dotor y Dani apoyando y la solidaridad de extremos en tareas defensivas.

9. Izan (2006). Nunca será un 10 o será muy pocas veces. Así ha sido a lo largo de su carrera. Pero siempre estará por encima del 6 (7-8-9). Y eso suma en cualquier equipo. No destaca visualmente para el espectador. Imprescindible para el entrenador.

10.  Bandas consolidadas. David y Joaquín siempre tienen balas en la recámara. Con balón generan peligro. A pierna cambiada (acierta Funes). Por dentro peligro y liberan espacio para los laterales. David se lo ha currado y nadie se alegra más que yo.

11. El único cambio de posicionamiento que aprecio es con Dotor y Dani. No fijan su posición, la alternan. Si veis los partidos más allá del balón, comprobaréis como se alternan de MC o MP. Perfecta compenetración. La mejor versión de ambos.

12. Con Dani me pasa como con David, soy muy subjetivo. Estoy harto de decir que sería titular en cualquier equipo de primera en cualquiera de las posiciones de centro (6, 8 o 10). Ya lo dije cuando se fue al Madrid en edad cadete.

13. El ataque. Recuerdo perfectamente los últimos partidos de Chupe con Pellicer. Apático, sin ritmo, lento y le costaba hacer gol. Ahora tírale un melón que lo baja y lo mete en la escuadra. El mayor cambio desde el punto de vista psicológico y de sensaciones.

14. En el banquillo. Niño y Jáuregui (ambos diferentes). Recio (un crack, ya lo veréis). El resto de bajas defensivas se irán incorporando. Rafa de pivote muy bien (aunque más arriba hace gol). Aaron, Lobete, Haitam (llegará su mejor versión), etc.

15. El aspecto psicológico y dinámica positiva, importantísimos. Incluso en el malaguista (rara especie en extinción). “El año que viene Málaga - Milán”. Si perdemos el lunes: “yo lo sabía, el equipo no juega a nada” “son muy malos” “descendemos”.

16. “Kung Fu Panda”, “El Bueno, el Feo y el Malo”, el Califato. Funes es un crack. Como entrenador soy partidario. Pero la especie en extinción de la que hablaba antes, catalogaría de chorradas estas cosas si el equipo estuviera perdiendo.

17. Y, como llevo 45 años yendo a La Rosaleda, puedo opinar. Digo lo mismo de los últimos 26 años. El principal activo del club es su AFICIÓN con esos chavales llevando con orgullo, honor y pasión el escudo. La afición ha sacado al equipo del pozo.

18. Le debemos mucho, pero mucho, a Sergio Pellicer. Gran entrenador y un malaguista más. Él se alegrará de que el cambio esté resultando positivo.

19. Si has llegado hasta aquí, una de dos. O eres tan malaguista como yo o igual de “majara”. O las dos cosas. Memoria, Compromiso y fe. Que no nos falte ninguna de ellas.