martes, 30 de diciembre de 2014

Reflexiones sobre las cuentas del MCF a 30-junio-2014

Esto de ser tan pesado con el Málaga tiene como consecuencia que un montón de amigos llevan todo el día preguntándome por las cuentas del Málaga y, como habré estado un par de horas dedicado a responderles por whatsapp (en adelante, guasap), he pensado que a alguien más le pueden interesar mis opiniones.
Ya que menciono a mis amigos, he de decir que parte de lo viene más abajo es fruto de conversaciones entre grupos de personas. Por lo que no todo es cosecha propia.
Antes de seguir, una advertencia. Son las 17:50 h. Probablemente esta noche repase y modifique algo del contenido. Ahora quiero escribir las principales ideas. Como respuesta de urgencia. Sin una gran elaboración.
-El discurso de Casado ha sido el mismo de los últimos meses, el mismo, por ejemplo, que explicó en la jornada celebrada en la Confederación de Empresarios.
-La deuda se ha reducido pero se sigue hablando de 2-3 años para tenerla liquidada (jun-16/jun-17)
-Creo honestamente que la deuda actual no podrá atender en este plazo. Para ello harían falta muchos millones de beneficios que, en mi opinión, ni son posibles ni lo iban “a permitir” los medios, las redes sociales, etc. En España está mal visto que una empresa gane dinero (salvo que sea la propia). Y solo con beneficios se pueden pagar las deudas.
-En este punto, creo que el propietario debería aportar dinero. Aunque también creo que el propietario no tiene ningún motivo para ello. ¿Acaso ha recibido algo el propietario desde que llegó (en junio de 2010) de la sociedad e instituciones malagueñas, andaluzas y nacionales? Aquí, por tanto, mi respeto por la decisión del propietario.
-Decisión del propietario que deben tener muy cansados a los gestores. Deben llevar desde junio de 2012 sin pegar ojo, trabajando sin cesar para apagar un fuego que todavía no ha terminado. Mi reconocimiento a ellos. Se dice pronto. Desde junio de 2012. Ojalá no se agoten del todo y no tiren la toalla. El final del infierno está cerca.
-Se ha afirmado que los jugadores están al día. Buena noticia.
-La foto de los principales indicadores es fea. En los cuadros comparativos vamos a salir mal. Esto me da pena. Porque también hay otros indicadores que son muy buenos. Sin duda, estamos ante unas cuentas anuales de transición.
-Creo que ya somos “autosuficientes” en el día a día, pero que tenemos un problema en lo que podemos llamar “pre-ausosuficiencia”. Llevamos una mochila bastante cargada. La deuda acumulada pesa mucho. Por esto he comentado más arriba que ahora sería necesaria una inyección de capital.
-Con todas estas limitaciones, el club ahora da prioridad al aspecto deportivo antes que al económico. Otra buena noticia, sobre todo para los aficionados. Se trata de no correr el riego de bajar a Segunda e intentar estar lo más arriba de la tabla. Estos años van a ser los que fijen una parte muy importante de los futuros derechos televisivos. Con esta realidad, con la apuesta por lo deportivo, queda claro que el club ni se ha desmantelado ni se va a desmantelar.

-Mis conclusiones sobre la situación actual del Málaga:
1. Veo al Málaga acosado por una parte de la prensa, que día, tras día, tras día, tras día se hace eco de ventas prácticamente regaladas y ya firmadas. La realidad nos demuestra que esto no es así pero es muy duro (y enfada bastante) no tener otro tema de conversación
2. Las instituciones locales y autonómicas no solo no han dado apoyo al Málaga sino que reiteradamente le han plazos que no podían cumplir, como con la Academia. Desde junio de 2010 prometiendo la Academia. Se dice pronto. 4 años y medio. El penúltimo plazo fue “antes de septiembre”. Inaceptable comportamiento.
3. La LFP, la FEF, Hacienda, UEFA y el resto de equipos han hecho todo lo posible porque el Málaga no creciera. Envidia y resistencia a romper el status-quo.
4. Y todos los mencionados juntos, todos, mirando de reojo al Málaga no vaya a ser que el jeque vuelva y la lie otra vez. ¡Estamos rodeados pero tenemos que salir adelante!

lunes, 29 de diciembre de 2014

Cuando debermos dejar de discutir, según @JL_Ferr


Quiero dejar aquí estas tres entradas del blog de Jose Luis Ferreira (@JL_Ferr) “Todo lo que sea verdad”

Me parecen tres artículos muy interesantes.  Seguro que cada uno de nosotros tenemos conversaciones muy parecidas sobre estos y otros asuntos. Por respeto al autor (para no interferir en su creación intelectual) me guardo mis ejemplos y mis puntos de vista personales. Sí he resaltado en negritas rojas algunas frases (lo cual no deja de ser una expresión de opinión propia)

Matar una discusión (1). A mí me gusta así. 27-oct-2014

No descubriré nada nuevo al lector si digo que he tenido muchas discusiones en muchos foros: listas de correo, blogs, mesas redondas, barras de bar,… A menudo ocurre que alguna de las partes mete un argumento (por decir algo) que supone, en efecto, el fin de la discusión. Y lo es no porque no se pueda seguir hablando, sino porque evidencia una manera de poner las cosas en las que se renuncia a unas reglas que se deben mantener en cualquier buen debate. Cuando en la conversación hay más gente oyendo o leyendo, suelo dejarla en ese punto. Creo que es suficiente para que quienes han seguido la discusión se den cuenta de qué argumentos son válidos y cuáles no. Seguir la conversación no añadirá nada positivo: no convencerá al interlocutor y lo que pudiera servir de aclaración por mi parte se mezclará con la sensación de estar llevando la conversación por descalificaciones que no vienen al caso. Pondré algún ejemplo aquí, al que espero añadir alguno más en entradas posteriores. Diré el pecado, pero no el pecador.

En este primer ejemplo hablábamos de bancos públicos y privados y en particular de la nacionalización y posterior privatización en casos como Bankia. Copio literalmente extractos de la discusión:
Interlocutor: Cualquier cosa que haga una empresa privada la puede hacer una pública. Si además tiene trato preferente lo será más.
YoLo de que cualquier cosa que haga una empresa privada lo puede hacer una pública (y viceversa) es cuestionable. 
InterlocutorEs ideológico
Yo: Si hablas de posibilidades físicas, desde luego, pero en Economía importan mucho los incentivos para tomar las decisiones rentables. La gracia de un buen diseño del sistema económico es alinear los incentivos individuales con los sociales. La clave es cómo se hace mejor esto. No es automático que lo haga mejor ni una ni otra ni ambas igual. Habrá que estudiar cada caso y de qué manera, con datos y con buenos modelos explicativos. 
Interlocutor: No te puedo dar modelos explicativos, pero te puedo asegurar que la banca privada no chuta y es perjudicial para el bien común. 
Yo: Las cosas funcionan o no porque funcionan o no, y de esto podemos buscar evidencias y dar razón a unos o a otros. Las cosas no funcionan por ideología. La banca privada ha funcionado bien en algunas circunstancias (ha permitido realizar muchísimas inversiones y compras a miles de millones de seres humanos) y mal en otras (ponme aquí todas las que se te ocurran). Decir que es perjudicial así, en absoluto, es una afirmación sin sentido hasta que no se la compara con alguna alternativa. ¿Qué experiencias de bancas nacionalizadas que funcionen mejor tenemos? ¿Qué evidencias de que ahora podamos hacerlo mejor? Yo no me opongo ideológicamente a ella, pero quiero evidencias. 
Interlocutor: Prefiero la pública.
¿Hay algo que pueda mejorar el parar la discusión aquí y el dejar patente la falta de argumentos del interlocutor sin ser ofensivo? Sé que es muy tentador querer hacerlo, tener la última palabra y todo eso. En mi experiencia (que puede ser mala y sesgada), consigo mejores resultados de esta manera.

Matar una discusión (2). Comparo lo que me da la gana. 19-nov-2014
En marzo del pasado año publiqué una entrada en torno a unas propuestas sobre ciencia en Izquierda Unida. Señalaba que eran una iniciativas positivas, pero que una de ellas contenía varias frases que chirriaban, y que hacían hincapié en el uso de la ciencia y la tecnología al servicio de su proyecto político. Discutí sobre eso no solo en el blog, sino en otros foros, de donde saco la manera de matar una discusión de uno de mis contertulios, que mantendré en el anonimato.
-Yo: “En la propuesta de IU cambiemos IU por Partido Conservador (o cualquier otro), así como el intercambio de los papeles privado/público y quedaría así (reproduzco solo los puntos objeto de debate):
  • Explorar las ventajas que aportan la ciencia y la tecnología al proyecto conservador de Partido Conservador en sanidad, educación, agricultura, cooperación internacional, desarrollo sostenible, energía, industria, relaciones pacíficas entre los Estados, comercio justo, participación ciudadana…
  • Denunciar el dirigismo estatal de la ciencia y luchar por su descentralización en la iniciativa privada para el avance científico de toda la sociedad.
  • Elaborar textos y propuestas sobre ciencia y tecnología y sus aplicaciones en el proyecto conservador de Partido Conservador para su inclusión en los programas electorales.
Hubiera sido mucho mejor si la propuesta simplemente dijera que Izquierda Unida promoverá la difusión de la ciencia y que solo tendrá en cuenta propuestas políticas que no entren en contradicción con el conocimiento científico y sus aplicaciones (medicina, agricultura, telecomunicaciones,…). En lugar de eso se hace excesivo hincapié en el uso de la ciencia y la tecnología al servicio de un proyecto político. En principio podría ser lo mismo, pero no me lo parece. Si a alguien no se lo parece, ¿por qué chirrían los puntos anteriores si sustituimos Izquierda Unida y su proyecto por otro?
-Interlocutor: Muy sencillo: porque aunque te empeñaras en ello, socialismo y conservadurismo (o liberalismo) no son opciones iguales ni simétricas, ni siquiera igualmente aceptables desde un punto de vista racional. Y esto es así porque el proyecto socialista de unos pocos pretende favorecer a todos (aunque pueda no estar bien diseñado o pensado), mientras que el proyecto conservador de unos pocos pretende favorecer a un grupo pequeño y ya favorecido de antemano, si bien pretendiendo que favorece a todos (¡es decir, partiendo de un engaño de base!). Así que una frase que incluya el sintagma “proyecto socialista” y que parezca aceptable a una mayoría informada muy probablemente dejará de parecerle aceptable si esta es sustituida por el sintagma “proyecto conservador”.
-Yo: La utopía socialista, como la conservadora, puede estar llena de buenas intenciones. El proyecto, las políticas que se proponen para llevarla a cabo son otra cosa. A menudo hacen lo contrario de lo que quieren. ¿Dónde está establecido que las políticas de determinado proyecto socialista (porque haber, hay muchos más que uno) es lo más racional? ¿Qué evidencias empíricas o teóricas tienes de que su proyecto funcionará mejor que cualquier otro gobierno? Por supuesto, diré lo mismo de cualquier otro intento de decir que tal otro partido (PP, PSOE, UPyD, CiU, PNV, ER, BNB,…) tienen también el proyecto más racional así, en general. Y por eso es, sin más detalle, pura apreciación ideológica, que se escapa de lo que buenamente podemos hacer como escépticos. Podemos criticar una determinada propuesta si se basa en mala ciencia o es contraria a la buena ciencia. También podremos criticar la corrupción y los latrocinios varios, claro.
-Interlocutor: Esa mayor está negada en el texto al que respondes (¡!). Pero claro, si te saltas lo importante, evitas tener que modificar tu argumento. Repito, por si alguien le interesa: [...] el proyecto socialista de unos pocos pretende favorecer a todos (aunque pueda no estar bien diseñado o pensado), mientras que el proyecto conservador de unos pocos pretende favorecer a un grupo pequeño y ya favorecido de antemano, si bien pretendiendo que favorece a todos (¡es decir, partiendo de un engaño de base!). Por supuesto, siempre que te saltes a tu conveniencia la explicación racional y sigas aplicando una oportuna simetría, lo que te quedará es la tranquilidad de poder elegir lo que quieras, puesto que para ti todo será ideología indistinguible. Yo prefiero no autoengañarme para mantener mis creencias.
A partir de aquí decidí no continuar. ¿Qué más se puede añadir? Yo propongo comparar cosas comparables: lo que dice un partido frente a lo que dice otro, la utopía de un partido frente a la utopía de otro, o lo que hace un partido frente a lo que hace otro. Mi contertulio propone comparar la utopía de un partido frente a lo que él cree que hará otro y tacha mis comparaciones de oportuna simetría. Yo estimo que todos los que asisten al debate con mente abierta se habrán dado cuenta de la falta de rigor de mi contertulio y eso es lo que importa. Para los obcecados ideológicamente no hay mucho más que decir, que no está en mi ánimo convertir a nadie.

Matar una discusión (3). No cuestiono aquello con lo que estoy de acuerdo. 19-dic-14
En una ocasión de tantas en que converso sobre si la Economía es una ciencia e incluye proposiciones objetivables o si (casi) todo en ella es ideología, mi interlocutor, que tiraba más bien por esto último, me saca como prueba un artículo periodístico. La discusión siguió así:
-Interlocutor: Joer, acabo de leer un artículo de Jordi Muixí Rosset, que no sé si será tachado de magufo igual que Vincent Navarro, pero que le viene al pelo a esta discusión: http://elpais.com/elpais/2012/03/02/opinion/1330696540_144641.html 
-Yo: Me encanta el espíritu crítico con el que se aceptan o rechazan las cosas. Lo que no sé es qué tiene que ver todo esto con la conversación sobre si la Economía es una ciencia. 
-Interlocutor:¿No sabes qué tiene que ver? ¿No iniciaste tú un debate acerca de si se podía considerar ciencia a la Economía? Pues mira por donde, en el artículo dice literalmente:
“De lo mucho que se ha hablado hasta ahora de la crisis económica hay dos aspectos que resultan sorprendentes: el tratamiento de la economía como una ciencia pura que no admite discrepancias y su carácter aséptico, desvinculado de cualquier ideología.”
Que viene a coincidir bastante con lo que tú defiendes en ese debate. Supongo que el que ha escrito el artículo también es un magufo, aunque dice en él verdades como catedrales de grandes. Pero nada, tú sigue intentando convencernos del tratamiento de la economía como una ciencia pura que no admite discrepancias, de su carácter aséptico y desvinculado de cualquier ideología. 
-Yo: Lo que veo es que estás aceptando acríticamente cada frase del texto. Y no, yo no he dicho en ningún lugar que no haya discrepancias. He dicho que hay consensos en unas cuantas cosas, y que están basados en el mejor hacer científico, desde gente de izquierdas (Roemer, Krugman,..) hasta gente de derechas (Mankiw, Friedman,…). Fuera del consenso hay discrepancias, algunas académicas, otras, ideológicas. Posiciones contrarias a ese consenso no están basadas en nada. Esas son las que he denunciado de Navarro. Ahora tú entiende lo que quieras. 
-Interlocutor: Eso de que lo acepto acríticamente, ¿lo intuyes o tienes constatación experimental y científica de ello? 
-Yo: Constato que lo has difundido como relevante sin criticarlo. 
-Interlocutor: En cuanto a lo de criticar el artículo… ¿por qué tengo que criticar algo con lo que estoy plenamente de acuerdo?
Este es el punto en que la discusión está muerta. Me dieron ganas de contestar “porque el que tú estés de acuerdo con algo no es el criterio por el que se validan las afirmaciones” o algo por el estilo. Normalmente dejaría aquí la conversación, con esa pregunta antiescéptica resonando en los oídos de todos los que nos estuvieran oyendo y que sabrían entender esto tan sencillo sin que lo tuviera que hacer explícito. En lugar de eso añadí esto, que más suave:
-Yo: No tienes que hacerlo si no quieres, pero se esperarían razones para sostener cada una de las afirmaciones. Tú verás con lo que quieres estar de acuerdo. Pensaba que éramos escépticos.
Tampoco que importara. La conversación no siguió. Ya estaba muerta.

Estos son los enlaces:
http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2014/10/matar-una-discusion-1-mi-me-gusta-asi.html
http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2014/11/como-matar-un-argumento-2-comparo-lo.html
http://todoloqueseaverdad.blogspot.com.es/2014/12/matar-una-discusion-3-no-cuestiono.html

Jose Luis Ferreira es autor de este librito que recomiendo a todos mis amigos. Lo de librito es para no asustar: es pequeño de tamaño, fácil de leer y, como pueden suponer después de leer estas entradas, muy interesante e instructivo

martes, 23 de diciembre de 2014

La Bombonera, una publicación genial


Como continuación a la entrada de ayer, dejo aquí este pequeño artículo, escrito con el corazón, publicado en La Bombonera:


Y, como ayer, dejo otra portada para el recuerdo:

lunes, 22 de diciembre de 2014

Apadrina un malaguista


Dejo aquí este artículo de @rubeng2310 publicado en @LaBombonera_MCF
  

APADRINA UN MALAGUISTA
No son pocas las veces que he leído y escuchado a muchos malaguistas referirse a los malagueños madridistas o culés como ‘catetos’, en el sentido más peyorativo posible. Error grave. Comprendo y respeto la desazón que provoca ver a tanto paisano con el corazón blanco o blaugrana, y también me enervo cuando éstos tratan con la punta del pie al equipo de su tierra. Sin embargo, a veces olvidamos que el fútbol, como tantas otras cosas en la vida, es vínculo, y que no todo el mundo ha tenido la suerte de tener un padre, un familiar o un amigo que desde chiquitito le ha llevado de la mano de la Rosaleda y le ha enseñado a amar a nuestro equipo del alma.
Cuando tenía 5 años, recién desaparecido el CD Málaga, en el autobús del colegio los niños mayores me preguntaban si yo era del Madrid o del Barça. Esa pregunta siempre encontraba una única y orgullosa respuesta: -Yo soy del ‘Mágala’. Mis compañeros se burlaban de mí diciéndome que ese equipo estaba en 2ºB e incluso un día llegué a casa llorando y le pregunté a mi padre si, además del Málaga, podía ser de otro equipo para esquivar el recochineo. Por suerte, superé todo aquello sin mayor problema y nunca me ha hecho falta cambiar mis colores para encajar en ningún sitio. Pero como decía anteriormente, el fútbol es vínculo, y si mi padre hubiera sido del Madrid o del Barça, seguramente hoy sería uno de esos mal llamados ‘catetos’.
De nada sirve etiquetar y señalar a todos aquellos que no tienen la suerte de sentir como nosotros. Quizá sea más efectivo cambiar de estrategia y ‘evangelizar’ malaguismo a todos los que nos rodean; al panadero, al peluquero e incluso al vecino del quinto, aunque sea un ‘rajón’. Invitar a un partido del Málaga a ese chaval que todavía no ha pisado un campo de fútbol o regalar un llaverito de nuestro escudo a ese profesor madridista es el primer paso para contagiarles nuestra pasión y conquistar su corazoncito en azul y blanco. Los descalificativos nunca llevan a buen puerto y sólo provocan rechazo. Ha llegado la hora de cambiar el chip.
Apadrina un malaguista. Nunca es tarde.

Como “regalito” dejo también una de esas portadas geniales de La Bombonera:

 

domingo, 21 de diciembre de 2014

Algo sobre educación a partir de artículo de Jose Antonio Marina


El pasado 16 de diciembre publicó El Confidencial este artículo de Jose Antonio Marina que quiero dejar aquí. Para no quedarme sólo en un "copiar y pegar" he buscado datos relacionados con lo que se dice en el texto. Sobre la calidad de nuestro sistema educativo (Informe PISA) y sobre la gestión (Informe OCDE). Las negritas en rojo son mias


Movilización educativa: objetivo 5 años
En estas últimas semanas he tenido reuniones con docentes, inspectores de educación, representantes de Administraciones educativas, medios de comunicación, fundaciones, y familias. Hay un extendido sentimiento de desánimo e irritación respecto a la situación de nuestro sistema educativo. Pero no reaccionamos. Pasan los años y todo sigue igual. Y lo malo es que no se avizora ningún cambio. La nueva ley ha paralizado la escuela durante una legislatura, ha provocado confusión con sus improvisaciones y desajustes, nadie sabe si va a haber dinero para implantarla el año que viene, y, por si fuera poco, la oposición en bloque ha dicho que la va a cambiar, con lo que comenzaremos otra vez el círculo perverso en el que giramos desde hace decenios. Nuestro sistema es mediocre y está estancado. Los resultados de las evaluaciones internacionales así lo atestiguan. Y me temo que va a seguir así, si ponemos nuestra esperanza en los gobiernos de turno, porque ninguno lo ha hecho bien. El problema de España en los últimos años –hasta la llegada de los recortes– no ha sido de presupuestos, sino de gestión. Ahora se han unido los dos, pero la gestión sigue siendo el problema primordial.

Sin embargo, no podemos resignarnos a la queja y al discurso depresivo, que al final acaba siendo cómodo. Creo que es el momento de iniciar una movilización educativa de la sociedad. Tenemos que saber que el mundo va muy rápido, que nuestros niños y adolescentes no pueden perder más tiempo, que estamos jugando con su futuro, y eso es indecente, y también con el nuestro, y eso es suicida. En el fondo, a pesar de las múltiples declaraciones, nadie se cree que esto de la educación es serio. Basta comprobar que nunca aparece en las encuestas sobre las preocupaciones de los españoles. Y, sin embargo, de ella depende nuestro futuro.
¿En qué consiste la movilización educativa que impulsamos desde la Fundación UP? En primer lugar, pretende llamar la atención de la ciudadanía hacia la importancia de la educación. En segundo lugar, aspira a liberarla de la resignación, señalando un objetivo claro y viable. Tenemos que saber lo que podemos esperar y lo que debemos exigir. La propuesta que hacemos es la siguiente: el sistema educativo español puede convertirse en un sistema de alto rendimiento en el plazo de cinco años, con el presupuesto que tenía antes de los recortes, aproximadamente el 5% del PIB. No hay excusas para no conseguirlo y, sin embargo, todo hace prever que no se conseguirá si no exigimos a los políticos que se comprometan a hacerlo antes de las elecciones. El hecho de que se nos avecina un año electoral me anima a hablar ahora de la movilización. Entre todos debemos conseguir que la educación sea un tema prioritario en las campañas.

¿En que se concretaría ese objetivo de la movilización? Hay algunas metas claras. La primera, rebajar las cifras de abandono escolar a las tasas medias europeas, alrededor del 10%. Otra es mejorar la calidad en las aulas. A pesar de sus defectos, me referiré al índice PISA porque nos permite una comparación internacional, y nos proporciona una serie temporal desde el año 2000. No es la Biblia y, por lo tanto, se puede mejorar con otros índices que tenemos (PIRLS, TIMSS, CIVICS,TEDS-M, TALIS, ETC.). El BBVA utiliza en sus estudios el “Índice de desarrollo educativo”, que maneja otras variables. Y UNICEF publica el interesantísimo índice de “Bienestar educativo y bienestar infantil”, en el que, por cierto, estamos descendiendo vertiginosamente. Pero a efectos orientadores, me referiré al PISA. El objetivo sería acercarnos en cinco años a los primeros puestos de la OCDE.

Ya saben que PISA se ha realizado en 65 países, de los cuales 35 son de la OCDE. En el rankingglobal, el primer puesto lo ocupa Shangai con 613 puntos. Finlandia, nuestro referente preferido, obtuvo 519, que es un nivel alcanzable por España, que obtuvo 484. De hecho, no hay que olvidar que siete comunidades autónomas españolas superan la media de la OCDE, y que algunas se acercan a las cifras finlandesas. Entre las comunidades españolas hay una diferencia de hasta 55 puntos. Hay una tercera meta indispensable: organizar y prestigiar una educación profesional de calidad. Proponemos, por lo tanto, que el objetivo a cinco años podría ser triple: rebajar al 10% la tasa de abandono escolar, subir 35 puntos en PISA y organizar una educación profesional de calidad.
¿Por qué mantenemos que se puede hacer en cinco años? Porque así lo han hecho otras naciones, como los informes McKinsey señalan. Además, en España algunas comunidades han tenido progresos parecidos. En tres años,Navarra pasó de 480 a 500 puntos. Por último, la mejora de los centros puede hacerse en un plazo menor, y estos son el fundamento del sistema.
En educación no hay milagros, pero tampoco enigmas. Lo que tenemos que hacer es aplicar a nuestro país lo que ha funcionado en otras naciones. Los Gobiernos españoles han creído que las leyes bastaban para cambiar un sistema, lo que es un tipo de superstición como otra cualquiera. La única forma de hacerlo es con una gestión educativa eficaz y brillante. Lo principal para cambiar un sistema educativo es conseguir excelentes equipos directivos, formar y seleccionar a los profesores –atrayendo a la gente más valiosa mediante el diseño de una carrera profesional–, la atención inmediata a los alumnos que se retrasan, la evaluación y la publicación de resultados, y la autonomía de los centros. Ninguna de estas medidas es especialmente cara y, por lo tanto, no vale la excusa económica.

¿Es esto suficiente? No, porque la escuela no es una burbuja, está influida por muchos factores sociales y económicos. Los programas que han tenido más éxito en la prevención de la marginación escolar han estado dirigidos a familias en riesgo, lo que exige la colaboración de los servicios sociales y de salud. Tampoco basta con esto. La educación formal –la escuela– se da en un entorno de educación informal, en el que todos participamos. Por eso, para educar a un niño hace falta la tribu entera. Y para educar bien a un niño hace falta una buena tribu. Si iniciamos esta movilización desde la Fundación Universidad de Padres, es porque queremos contar con ellos, porque son la mayor fuerza social. Tenemos ocho millones de alumnos no universitarios, lo que convierte a las familias en la mayor fuerza social. Pero no sólo los padres, sino el resto de la sociedad está implicada en la educación, porque de ella depende no sólo el bienestar, sino el futuro económico de las naciones.
¿Quién debe iniciar el cambio educativo? Los cambios importantes siempre han sido de abajo arriba y de arriba abajo. No siempre en este orden. La movilización educativa implica que se puede empezar a muchos niveles. Un profesor puede comenzar el cambio en su aula. Los centros pueden emprender proyectos de mejora, como están haciendo muchos. Los municipios, aunque no tienen competencias escolares, pueden ser agentes educativos prioritarios en algunas circunstancias. Por eso, pueden diseñarseproyectos educativos para ciudades. Las comunidades, que tienen transferidas las competencias educativas, deben tener el máximo protagonismo. La diferencia que hay entre comunidades demuestra que hay Gobiernos más y menos eficientes en educación. Por último, el Gobierno de la nación puede fomentar, incentivar, organizar, financiar, toda esta movilización.
Hay, por supuesto, otros agentes educativos con los que hay que contar. En primer lugar, las familias, que deben cumplir sus tareas educativas, colaborar con la escuela, y exigir a los políticos. Después, muchas instituciones de la sociedad civil. De hecho, muchas ya lo hacen. Acabo de leer que la Guardia Civil ha dado 35.000 charlas este año en colegios sobre la seguridad en internet. Papel importante tienen las fundaciones de carácter educativo, a las que animamos a elaborar un plan conjunto de ayuda a la educación. Mención especial merecen los sindicatos, que deben pensar en la calidad de la educación, y no sólo en defender intereses corporativos, y, por supuesto, los medios de comunicación.

Ante un problema social, lo más fácil es decir “¡A ver si lo arreglan!”. Sin embargo, lo más eficaz es preguntarse: “¿Qué puedo hacer yo para arreglarlo?”. Estoy seguro de que la iniciativa que les presentamos es conveniente y viable. Por eso necesitamos su ayuda. Aquí, en El Confidencial, intentaremos proporcionar información, hablar con expertos, y animar a los ciudadanos para que la educación sea el tema estrella de la cadena de elecciones políticas que se avecinan. ¿Contamos con usted?


Último Informe PISA

Comunidades Autónomas
Fuente: Wikipedia. Resultados del Informe PISA 2014 publicados en abril.
España en los puestos 27, 29 y 25, por debajo de la media de la OCDE
Andalucía por debajo de la media española


PANORAMA DE LA EDUCACIÓN INDICADORES DE LA OCDE 2014

Considerando un tipo de cambio 1 € = 1,20 $, los 9.291 $ de gasto público por alumno en Educación Primaria y Secundaria serían 7.743 €.
Si dividimos esa cantidad por 10 meses que se suelen pagar en los colegios, nos sale un coste por alumno de 774 € al mes.
Me acuerdo de esos miles de padres que tienen que sacar a sus hijos de colegios concertados donde han estado desde los tres años porque no tienen 340 € para pagar un bachiller privado en esos colegios. Me acuerdo de los padres y de los chavales. ¡Cuanto sufrimiento injusto y evitable!. ¡Y cuanta demagogia (en un bando) y/o cobardía (en el otro bando) por parte de tantos políticos.